

Si tu piel es grasa, está congestionada o presenta brotes, tu limpiador debe hacer más que simplemente lavarte el rostro. El gel espumoso Sebium de Bioderma actúa sobre la calidad del sebo desde el origen y ayuda a mantener los poros más limpios con cada lavado. Úsalo por la mañana y por la noche para mantener tu piel equilibrada, sin resecarla.
Sulfato de zinc: Mineral calmante que ayuda a regular la producción de grasa y favorece un cutis más limpio. Extracto de Ginkgo biloba: Antioxidante de origen vegetal que protege las células cutáneas del estrés oxidativo relacionado con el exceso de sebo. Xilitol y fructooligosacáridos: Azúcares similares a los prebióticos que favorecen el equilibrio del microbioma natural de la piel y ayudan a mantener su resistencia. Sulfato de cobre: Actúa junto con el zinc para ayudar a mantener los mecanismos naturales de defensa de la piel y mejorar la claridad del cutis.